A partir del 1 de enero de 2026 comenzará la implementación del nuevo sistema de cálculo de la base reguladora para las pensiones de jubilación, aprobado mediante el Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo, de medidas urgentes para la ampliación de derechos de los pensionistas, la reducción de la brecha de género y el establecimiento de un nuevo marco de sostenibilidad del sistema público de pensiones.
El cambio fundamental es la introducción de un sistema dual para determinar la base reguladora, es decir, la cifra sobre la cual se aplica el porcentaje de años cotizados para obtener la cuantía final de la pensión de jubilación.
Haciendo una pequeña revisión histórica podemos observar la evolución de este cálculo:
- 1966: el cálculo se realizaba sobre las bases de los últimos 2 años (24 meses) de cotización previos a la jubilación.
- 1985: se amplía el periodo de cómputo a 8 años (96 meses).
- 1997: se incrementó, de forma progresiva entre 1997 y 2001, a 15 años (180 meses).
- 2011: se estableció la ampliación, progresivamente hasta el 2022, a 25 años (300 meses).
- 2023: se introduce el nuevo sistema dual que se implementará progresivamente de 2026 a 2044.
Este nuevo sistema busca proteger a los trabajadores con trayectorias laborales irregulares, permitiéndoles elegir el método que más les beneficie durante el amplio periodo de transición.
El sistema dual: el fin del modelo único
La novedad de 2026 es que la Seguridad Social calculará de oficio la pensión utilizando dos métodos distintos, otorgando al pensionista el importe que resulte más beneficioso.
- El método tradicional: Se toman las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses) y se dividen entre 350.
- El nuevo método: Se toman los últimos 29 años de cotización, pero con una ventaja clave: se descartan los 24 meses (2 años) con peores cotizaciones. Es decir, la base se calcula sobre los 27 mejores años dentro del periodo de 29.
Implementación progresiva
Aunque la ley habla de un periodo de 29 años, la implementación es gradual. En 2026, no se pasará directamente de los 25 a los 29 años. El periodo de cómputo irá creciendo mes a mes.
En 2026, primer año de vigencia, el método ampliado funcionará:
- Se tomarán los últimos 304 meses (aproximadamente 25,33 años).
- Se permitirá excluir los 2 meses de menor cuantía.
- El cálculo se realizará sobre las 302 mejores bases que se dividirán por 352,33 para obtener la base reguladora.
Este crecimiento progresivo continuará hasta el año 2037, momento en el que el periodo alcanzará los 348 meses (29 años) con 24 meses de descarte.
La edad de jubilación sigue subiendo
La base reguladora es la mitad de la ecuación para el cálculo de la pensión de jubilación. La otra mitad es la edad ordinaria a la que podemos acceder al 100% de esa base.
En 2026, la edad ordinaria de jubilación vuelve a retrasarse, subiendo dos meses respecto al año anterior, siguiendo la transitoriedad establecida en la reforma de 2011:
- Quien haya cotizado 38 años y 3 meses o más: Podrá jubilarse a los 65 años.
- Quien haya cotizado menos de ese periodo: se jubilará a los 66 años y 10 meses.
«Lagunas» de cotización. La protección frente a los periodos sin cotizar
Una de las medidas más relevantes de la reforma es el tratamiento de los periodos sin cotizar. El sistema de integración de lagunas permite rellenar con bases ficticias los periodos sin cotización dentro del intervalo de cálculo de la pensión. A partir de 2026, amplia el número de bases integrables a algunos colectivos.
- La regla general, para los trabajadores por cuenta ajena: Las primeras 48 mensualidades (4 años) sin cotización se rellenan con el 100% de la base mínima, a partir del mes 49, se rellenan con el 50% de la base mínima.
- Mejora para las mujeres: si existen lagunas, los primeros 60 meses (5 años) se rellenan con el 100% de la base mínima, y del 61 al 84 con el 80% de la base mínima. Es una medida de acción positiva que busca reducir la brecha de género en las pensiones y que se aplicará mientras esta no se sitúe por debajo del 5%.
También podrán acogerse los hombres que cumplan los requisitos del artículo 60.1.b) de la LGSS, es decir, demostrar que su carrera profesional se interrumpió o se redujo como consecuencia del nacimiento o adopción de un hijo.
- Incorporación de los Autónomos: Por primera vez, se permite a los autónomos integrar lagunas, aunque de forma muy limitada, 6 meses tras el cese de actividad.
¿Quiénes se benefician del nuevo sistema?
Según el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social se estima que el nuevo sistema de 29 años con descarte beneficiará especialmente a dos colectivos:
- Jóvenes con inicios de carrera precarios: Al permitir una base de cálculo más amplia, se diluye el impacto de los salarios bajos iniciales.
- Trabajadores «expulsados» del mercado: Personas que pierden su empleo a partir de los 55 años y terminan su carrera profesional con bases bajas o subsidio de mayores de 52 años.
Por el contrario, para el trabajador con una trayectoria ascendente y la fórmula tradicional seguirá siendo la opción más beneficiosa, esta opción se mantendrá hasta 2044, momento en el que el sistema dual desaparecerá dejando el modelo definitivo de 29 años con 2 años de descarte.
Conclusión
El 2026 es el inicio de la transición hacia un sistema más flexible. La aparición de dos métodos de cálculo distintos introduce una nueva variable de complejidad y la planificación para cualquiera que visualice su jubilación en un horizonte cercano es más necesaria que nunca.
Rosa Gálvez Sebastián
Directora Área Laboral


